Hay cosas que por sencillas parecen bromas, pero la verdad es que aceptar a que nos retiren de nuestra nómina un euro o dólar al mes para ser donado a fines no lucrativos no cuesta nada, ¿verdad?
El holandés Jil van Eyle, de 38 años, fue padre de Mónica justo cuando publicaba un libro sobre trabajo en equipo. Su hija nació con hidrocefalia, y Jil inició una procesión por fundaciones para buscar ayuda. La complejidad en la gestión de colaboraciones de distintas entidades le llevó a pensar en cómo de fácil podría ser cambiar el mundo si toda persona trabajadora donara una unidad monetaria de su salario al mes para fines solidarios. El efecto de estas microdonaciones es devastador, ciertamente. Con ello creó el
Teaming, que no es ninguna organización, es una idea, una idea poderosa para cambiar el mundo.
Es necesario la participación de la empresa para
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