Se habla mucho de la cantidad ingente de spam y de correos basura que circulan por internet. Es cierto, yo mismo sufro en mis carnes las virtudes de la viagra, las hipotecas, y lo generosos que pueden ser los ricachones de algún extraño país. Pero una gran cantidad de este correo no es spam, es simplemente que somos bastante vagos como para cuidar algo tan importante como es nuestro correo.
En el caso de las listas de distribución, ya sea de ICTnet o de otras, el e-mail es la pieza fundamental de contacto y como tal hay que cuidarlo y mantenerlo. Uno se da de alta muy rápido en cualquier web, y va recibiendo correo que más o menos lee, más o menos le interesa y las menos veces, hace que uno participe. Lo más normal es que la gente se apunte y se olvide. A partir de esta situación hay dos pasos, que se indigne porque le envían publicidad o bien que dé de baja la cuenta y no cancele ninguno de los servicios asociados a ella.