Muchas empresas trabajan en un entorno de crisis mal gestionada. Cualquier crisis de este tipo sólo puede finalizar con un cambio. Existe un consenso en que ese cambio debe consistir en aumentar la competitividad con una mayor dedicación a la I+D+i, un nuevo marco de relaciones laborales, mejorar las instituciones financieras, reducir el déficit público, reducir el fracaso escolar, mejorar la formación profesional, formación continua en las empresas, mejorar algunas infraestructuras, etc.





