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Innovación. Héroes, magos,sabios.

El concepto de innovación se suele asociar a la innovación de producto, normalmente apoyada en innovación tecnológica, cuando la innovación en procesos de negocio es más barata y también importante. Precisamente resultará difícil conseguir innovaciones de producto (lanzamiento al mercado de un producto nuevo o mejorado con éxito comercial) si el proceso correspondiente no está optimizado. Expongo lo que puede llegar a ocurrir.

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Innovación en la gestión o procesos

Agradezco tu caricatura sobre el procesos de desarrollo de productos, particularmente los procesos industriales me quedan un poco lejos en el quehacer diario pero con tu escrito creo haber captado cierta idea general.

Así mismo, y compartiendo tu opinión de que la innovación en los procesos o gestión es tan importante y más barata, me sorprende que se "practique" tan poco, ya sea en sectores industriales o de servicios. Mi experiencia, centrada en el ámbito de la economía cooperativa y donde la implicación/gestión democrática empieza a ser considerada, al menos en teoría, como innovación, también adolece de poca implementación.

Me permito adjuntarte un estudio donde se defiende la tesis de que la verdadera innovación esta más allá o más aquí de la innovación tecnológica o de producto, es la innovación que tienen que ver con el conocimiento, y consecuentemente, con las personas, con el capital social de toda empresa o organización.

Supongo, que al hablar hace años de los procesos de I+D, a las empresas les faltaba algo, un apéndice como la innovación, pero entendida como la materialización de tal proceso, obviamente exitosa en términos de producto o servicio en el mercado (recuperando inversión...). Con ello, en la era de las tecnologías, parece que la innovación no pueda entenderse como algo distinto de la tecnología, con el peligro añadido de persuadir a muchos de que la mera incorporación de tecnologías garantiza la innovación.

Creo que se a perdido algo que esta en el inicio del proceso de I+D, y no tanto al final, como es la creatividad, o con un concepto más orientado a la investigación, el ejercicio de la ciencia básica, capaz de generar procesos realmente innovadores pero donde los parámetros empresariales (rentabilidad, aplicación, temporalización...) son aún difíciles de encajar... seguramente encontrar un cisne negro tiene más que ver con el arte o la fortuna que con la rigidez de miras.

Humbert Ruiz
MIMESIS
Consultora Filosófica

Lo primero, generar valor.

Muchas gracias por tus comentarios.

Lo primero a tener en cuenta es que cualquier acción que emprendamos tiene que generar valor (sale más que entra). Hasta los monasterios, donde lo más importante es la vida espiritual, se mueren de hambre si no fabrican licores (y mejores que los demás) o encuentran gente dispuesta a pagarles para que recen. Pues también la I+D+i.

Para ello, en ciertos momentos, debemos crear rupturas en relación con las reglas y tendencias de nuestra gestión. No se trata de hacer más o mejor (que también) sino de ser excelentes actuando en forma diferente. Esa sería la innovación de procesos. El problema está que eso implica autocrítica y cambios y el ser humano rechaza ambas cosas. La innovación de procesos es barata y métodica, pero muy, muy árdua.

En cuanto a la gestión que llamas democrática, en mi experiencia las empresas deben dirigirlas los profesionales. No me parece coherente complicar la vida (círculos de calidad, buzón de sugerencias, etc.) a personas que, en general, precisamente han elegido no tener problemas en el trabajo. Ya sé que eso no es políticamente correcto, pero también la gestión de un país la llevan los políticos.

Desde luego será difícil innovar sin conocimiento. No niego que todas las personas puedan (y quieran) aportar algo en la innovación, pero también aquí serán los profesionales los que más aporten. No puede cantar igual quien ha dedicado al canto toda su vida que la vecina "que lo hace muy bien".

No estoy muy de acuerdo con tu último párrafo en el que interpreto afirmas que no se innova por culpa del empresario egoista. Se ha investigado, trabajado e invertido mucho para pasar del televisor de rayos catódicos al de LED, por ejemplo.

Por cierto, yo también he trabajado en una cooperativa.

Saludos cordiales.

Innovación, pasión y complicaciones

Entiendo que en lo general estamos de acuerdo respecto a la innovación: su objetivo, su necesidad, su dificultad... y que solo tendríamos que matizar algunos aspectos.

Respecto al último de mis párrafos no digo que no se innove por culpa del empresario egoísta sino todo lo contrario, que es el empresario, el investigadors... apasionado, dispuesto a invertir tiempo, esfuerzos y recursos en una idea que puede repercutir no solo en sus balances, sino en toda la sociedad, el que es capaz de transitar por los caminos de la innovación.

Respecto a democracia en la gestión, o con un termino más blando y más común en el management, la implicación y participación de los empleados en la organización, comparto contigo la necesidad (o exigencia) de que sean los profesionales, los más versados en el tema, los que más aporten. Donde no entro es con los que han elegido no complicarse la vida y optan por ser unos asalariados... Obviamente tenia en mente al emprendedor, al socio... creo que toda opción tiene sus complicaciones y creo que es evidente en una situación de crisis, tan complicado es para un directivo emprender un ERE (y más en una PYME) como lo es para los trabajadores padecerlo.

Por último, un caso curioso es el que tu citas, los políticos, que son gestores no profesionales.

Humbert Ruiz
MIMESIS
Consultora Filosófica

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